Un punto de vista con el que se puede estar o no de acuerdo. ¡Abramos el debate!
domingo, 7 de febrero de 2021
Prensa católica: los mejores periódicos de México
domingo, 29 de noviembre de 2020
Creatividad y Actitud Crítica para afrontar los retos que tiene la Iglesia católica en materia de comunicación
La presente nota informativa fue publicada en el semanario Koinonía hace una década y considero oportuno desempolvarla a propósito de los estragos que la pandemia del COVID-19 ha provocado en los medios de comunicación católicos: el cierre o suspensión de un buen número de publicaciones impresas.
TLAJOMULCO, JALISCO. 14 de Octubre de 2005. La formación crítica de los agentes, el
impulso de una actitud creativa para comunicar
A lo largo de la semana, un total de 90
participantes de 34 diócesis del país, trabajaron arduamente en la revisión de
la situación particular de cada región eclesiástica, para encontrar caminos que
hagan presente el Evangelio en el mundo de hoy, a través de los medios de
comunicación. Los resultados que se generaron se integraron al material básico
para diseñar el Plan Nacional de Pastoral de
Monseñor Guillermo Ortiz Mondragón, presidente
de
Situaciones que nos retan
Los responsables de las oficinas de prensa,
directores de publicaciones religiosas y diocesanas, productores y conductores
tanto de programas de radio y televisión atendieron puntualmente las
conferencias disertadas. En una de ellas, “Desafíos de
En la celebración de las especies del Pan y el
Vino que presidió Fray Raúl Vera López OP, Obispo de Saltillo, demandó recuperar a
los fieles extraviados para reinsertarlos en el proyecto que Dios diseñó, un
proyecto histórico y divino. “Si queremos ser servidores del Evangelio, no
debemos imitar a los medios de comunicación comerciales con programas que
reducen la dignidad de la persona humana. El clero y los laicos se deben
articular en la tarea evangelizadora y el reto es hacerlo con imaginación y con
una calidad de vida probada”.
Tanto Monseñor Teodoro Enrique Pino Miranda, obispo de
No como una plegaria
En la celebración eucarística de clausura,
Mons. Mondragón alentó a los participantes a no tener miedo de actuar con los
pocos recursos que tenemos a nuestro alcance, para manifestar
Además de avanzar en el proceso de planeación
participativa para constituir el Plan Nacional de Pastoral de
sábado, 5 de septiembre de 2020
La educación cristiana, una oportunidad para construir la esperanza
Quienes trabajamos para comunicar la Buena Nueva desde el campo educativo nos sentimos invitados a la reflexión constante sobre el quehacer propio. De la autocrítica como ejercicio cotidiano nace la sensibilidad para mejorar la práctica docente. En este artículo quiero compartir algunas ideas sobre lo que significa formar universitarios, en nuestra sociedad mexicana actual, desde la inspiración cristiana.
Por Arquitecto Carlos Velasco Arzac, S.J. *
LOS ESCENARIOS CONTEMPORÁNEOS
Por la visión del hombre que tenemos y de la comunidad humana que deseamos, la realidad que encontramos cotidianamente no nos satisface, pues no permite la construcción plena de relaciones humanas dignas. Esta experiencia podría llevarnos a la frustración, a la resignación o al “sálvese quien pueda”, que complica más todavía el desarrollo integral de la comunidad humana.
Nuestra época ha visto aumentar la violencia a niveles inimaginables, desde los actos de delincuencia urbana hasta los refinamientos alcanzados por la tecnología aplicada a los conflictos bélicos, a pesar de que no hace mucho se declaraba que ese tipo de conflagraciones era cosa del pasado. La violencia también se expresa ahora en la capacidad que tiene la especie humana de poner en riesgo la vida de especies animales y vegetales mediante el deterioro acelerado del ambiente.
Y no sólo hablamos de conflictos que parecieran ajenos por su dimensión social y política. Existen también fuerzas, sistemas, instituciones y grupos que pretenden imponer proyectos de vida y formas de comportamiento uniformes y controlables, con un impacto terrible en el nivel de vida de las personas y su salud mental. Las consecuencias son la cultura de lo inmediato y fácil, pérdida de confianza en lo político, estrés, depresión, las salidas falsas del consumismo y la drogadicción... Todo esto produce en grandes núcleos de la población la desintegración familiar, marginación, y a la larga, violencia urbana. Estos efectos sociales, difundidos como entretenimiento por los medios de comunicación, traen dos consecuencias: por un lado, nos acostumbran a estos hechos y por otro se incita a la violencia represiva y se crea una demanda generalizada de que los poderosos recurran a ella y la legalicen.
El papel de la universidad es cuestionar el tipo de pensamiento que ha propiciado esta sociedad, identificar los criterios que impiden la creación de proyectos humanizadores, reflexionar y hacer propuestas para construir un mundo incluyente y fraterno, pues si queremos sociedades solidarias y relaciones humanas auténticas no podemos construir sobre el individualismo y la discriminación.
De la esperanza de transformar la realidad surge la forma de entender la misión de las universidades de inspiración evangélica como la oportunidad de ayudar en la construcción de una sociedad incluyente y fraterna mediante la formación humanista.
Esta misión universitaria se suma a la esperanza alimentada por el trabajo cotidiano, pocas veces difundido, de muchas mujeres y hombres que desde pequeños reductos dialogan, crean, ensayan, sufren y se acompañan en diversas experiencias de transformación de la realidad. Parece entonces que, a pesar de los escenarios tan ominosos descritos arriba, tiene sentido pensar que las cosas pueden ser distintas, si estamos dispuestos a asumir los riesgos de apostar la vida por lo que vale la pena.
UNA INSPIRACIÓN COMPARTIDA
La visión cristiana de la existencia invita al desarrollo pleno de la persona, desde el centro mismo de su realidad y en crecimiento de círculos concéntricos que se van tocando con la vida de los demás. Esta experiencia compartida plenifica las facultades individuales y actualiza la potencia más auténticamente humana, que es la comunicación.
Este ejercicio de contacto, de creación de espacios para el diálogo, es una nota característica de la vida universitaria. Nuestras instituciones están llamadas a ser foros de discusión de las ideas que enriquezcan la vida social. Y en este ejercicio de intercambio fructuoso de experiencias y visiones las instituciones de educación superior que asumimos los valores del Evangelio como principal referente, tratamos de poner en común nuestros dones para entre todos fortalecer nuestro trabajo educativo al servicio de un sector vital para el desarrollo de nuestra patria: los jóvenes.
La Asociación Mexicana de Instituciones de Educación Superior de Inspiración Cristiana (AMIESIC) propicia estos espacios de encuentro, principalmente a través de la pastoral universitaria. Nuestras universidades promueven foros de formación en valores, liderazgo, creación de cultura y análisis de la realidad que contribuyan a una acción evangélica más eficaz en la vida universitaria. Reconocemos que el mundo en el que viven nuestros jóvenes ofrece el éxito individual como el mayor valor, pero también hemos descubierto que la sensibilidad juvenil es capaz de reaccionar cuando se le proponen experiencias guiadas de contacto con la realidad, que le lleven a una toma de postura coherente con la visión cristiana del mundo.
Las universidades de AMIESIC intentamos así acompañarnos, en caridad fraterna que alimente la esperanza y nos ponga en comunicación con las experiencias de otros. Este espíritu de comunión se vive también con la Iglesia en sus instancias pastorales. Recientemente tuvimos la oportunidad aquí en Puebla de dialogar con educadores, laicos comprometidos, presbíteros, obispos y cardenales en el primer encuentro de centros de cultura de América Latina, convocado por el Consejo Pontificio para la Cultura. La riqueza de las ideas vertidas, lo mismo por doctos cardenales como Paul Poupard que por alumnos de nuestras universidades refrendó la importancia del diálogo para encontrar en las humanidades el corazón de la interdisciplina.
La gran línea de trabajo se encuentra entonces en la creación de cultura.
POR UNA CULTURA AL SERVICIO DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA
Un documento de la Compañía de Jesús ayuda a iluminar el sentido del trabajo universitario:
“¡Sólo la libertad y la inteligencia son los rasgos característicos del ser humano creado a imagen de Dios! Por eso, en todas partes y en cualquier circunstancia, la tradición intelectual sigue siendo de importancia crítica para la vitalidad de la Iglesia y la comprensión de las culturas que tan hondamente afectan al modo de pensar y de vivir de cada persona. Todos sentimos la necesidad de ‘dar razón de nuestra esperanza’ (1 Pe 3, 15) y la preocupación por reconocer ‘cuanto hay de verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud y digno de elogio’” (Fil 4, 8). (CG 34, Dimensión intelectual del apostolado. N. 2).
La universidad propone y vive como modelo para lo anterior la educación humanista, que busca posibilitar las condiciones para que los alumnos que van a vivir e interactuar en determinadas condiciones, tengan la preparación adecuada para resolver problemas y construir nuevas formas de convivencia, de prácticas sociales, de búsqueda del bien común, que permitan establecer verdaderas comunidades humanas funcionales.
Nuestra educación propone:
- Formar personas íntegras de gran calidad profesional y humana.
- Conocer y reconocer las causas e ideologías que ocasionan los problemas de la región y del país, para construir propuestas de solución.
- Colaborar a crear una nueva cultura que le haga justicia a los hombres y mujeres históricos, concretos.
En el ámbito de los contenidos, nuestras Universidades deben servir para promover el desarrollo humano, para enriquecer y mejorar la vida de todos los seres humanos a partir de cuatro principios fundamentales: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser, aprender a vivir juntos.
Nuestras universidades están capacitadas para profundizar el ideal democrático y consolidar el pluralismo cultural, religioso e ideológico, enseñar en la tolerancia y el respeto de otros pueblos y valores, preparar a los jóvenes para la vida en común y en la diversidad. De esta manera se proyectarán generaciones críticas de su pasado, comprensivas de su presente y creativas hacia el futuro.
Como miembros de la sociedad civil, nuestras universidades están ante el reto de generar nuevas perspectivas teóricas para limitar los abusos del mercado y del poder político, de ampliar las alternativas económicas y políticas. Como espacios de lo público, las universidades de inspiración cristianas pueden colaborar para que nuestra sociedad avance sustantivamente en la paz, el bienestar y la justicia.
Como universitarios y como bautizados en la fe del Señor de la Vida Abundante, estamos invitados a mirar con ojos de misericordia la realidad que está pariendo un siglo nuevo, cargado de nuestras ilusiones y nuestra firme convicción de que la historia tiene sentido, de que estamos trabajando en uno de los centros neurálgicos del futuro del mundo, y por eso estamos construyendo cimientos para la esperanza.
* El autor fue Rector de la Universidad Iberoamericana León (1990-1998) y de la Universidad Iberoamericana Puebla (1999-2005). En 1999 fue Director General de Servicios Educativos en la Universidad Iberoamericana Torreón. Fue presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Educación Superior de Inspiración Cristiana (2001-2005). Rector del Instituto Cultural Tampico (2006-2007). Murió el 3 de octubre de 2009.
domingo, 23 de agosto de 2020
Padre Nacho: el historiador, el sacerdote, el académico, el amigo
“…esas son mis
angustias y obsesiones, diálogo entre la fe cristiana y la razón intelectual,
porque Dios nos dio neuronas, hay que usarlas. De manera que no hay que
quedarnos con la fe del carbonero, lo digo con respeto, pero no es suficiente.
Entonces, este libro me gustó mucho porque trata de las inquietudes que me dan
vida, motivos para creer y para vivir…”
José Ignacio González Molina, del programa de radio Suave Patria, emisión del 3 de junio de 2020 *
Nacho, entre la fe y la razón. Edita Generación 79 Instituto Oriente Puebla. Primera Edición, 2019. 136 páginas.
En el mes de diciembre de 2019, ante familiares y amigos se presentó en “la perla de la sierra norte de Puebla”, Teziutlán, el libro Nacho, entre la fe y la razón, un texto que alumnos del Instituto Oriente Puebla, de la generación 1979, editaron como un reconocimiento al Padre José Ignacio González Molina, maestro que les dejó una profunda huella en sus vidas.
¿Qué encontrará
en dicho libro? Para muchos sus memorias, para otros una semblanza. Para Manuel
Basaldúa Silva, editor de la obra, “un ejercicio de interlocución en donde
deseamos conocer muchas cosas de un personaje presente e inolvidable.”
La obra se
compone de cinco capítulos, cada uno de ellos comprende una etapa de la vida
del Padre Nacho:
Capítulo 1.
1944-1960 Infancia y adolescencia
Trabajo en el
campo (Hueyapan, Tepeyahualco y Martínez de la Torre) y estudios de educación
básica (Teziutlán).
“Mi papá tenía
dos tipos de rancho: el de tierra árida en Tepeyahualco (…) en donde costaba
mucho trabajo, sudor y lágrimas sacarle un grano de alimento a la tierra. Y por
otro lado la tierra generosa, allá por Martínez de la Torre (…) había tres
cosechas al año en las riveras de los ríos (…) Todo esto me ayudó a ver la escasez
y la abundancia al mismo tiempo”.
Capítulo 2.
1961-1983 Mi época jesuita
Estudios de
preparatoria en el Instituto Oriente de Puebla. Licenciatura en Física y
Química en la Escuela Normal Superior. Noviciado en San Cayetano, municipio de
Santiago Tianguistenco, Estado de México. Obrero en Vidriera de México. Trabajo
de investigación en los Archivos Secretos del Vaticano. Juniorado en el
seminario de Puente Grande, Jalisco. Magisterios en Puebla y Torreón. Capellán
en la US Marine Depot, California. Sacerdocio y docencia en el Instituto
Oriente de Puebla. Licenciatura en Historia por la Universidad Iberoamericana
Ciudad de México.
“…estuve dos meses en ‘Vidriera México’ ganando veintiséis pesos al día (…) Esta experiencia fue muy valiosa porque aprendí de forma entrañable a valorar y a querer a la clase obrera, la working class. Y no fui yo solamente, fuimos todos los del noviciado jesuita (…) El jefe de personal sabía que éramos novicios jesuitas, el resto de los obreros no lo sabía y se les hacía raro que estuviéramos ahí (…) el voto de pobreza jesuita se entiende como el que tiene que trabajar para vivir, sino trabajas no comes, no vives, no sobrevives. Punto.”
Capítulo 3. Nacho
y la Generación 79
Anécdotas y agradecimientos de algunos alumnos de la Generación 79.
“Nacho, además de
ser profesor y guía espiritual en el Colegio, fue para nosotros los ‘caimistas’
un compañero de cordada en el ascenso al Pico de Orizaba, un amigo con quien
vives la experiencia de montaña, y aún más, la figura espiritual que
materializa, mediante la comunión que Dios está en la cumbre”. José Manuel
Garrido (Bubú)
Capítulo 4. Desde
1983, mi diversa pastoral diocesana
Estudio,
introspección y trabajo en Inglaterra. Docencia, investigación y maestría en Historia
por la Universidad Iberoamericana ciudad de México. Incorporación a la Arquidiócesis
de Puebla como maestro del Seminario Palafoxiano, pastoral de la comunicación
(radio, prensa y televisión), ministerio en Las Ánimas, el Perpetuo Socorro,
Virgen del Camino y San Jorge. Docente en la Universidad Iberoamericana Puebla
y la Escuela Libre de Derecho.
“Te pagaban 23
libras por una noche de lavar platos (en Inglaterra). Entonces, con lavar
platos una noche pagaba yo mi studio flat. Con lavar platos una segunda
noche tenía ya para una comida, que nunca era de restaurante sino de take
away food, y comía muy sabroso. Y ya con lo de la tercera de la noche de
lavar platos era para ahorrar. Pero además de lavar platos cortaba pasto, ponía
cerca en los jardines y como ya dije que daba clases de castellano”.
Capítulo 5. Notas
y apuntes familiares
“El futuro de la
Iglesia Católica, y de las otras Iglesias, estará en proporción a que uno
regrese al Espíritu (…) a que regresemos a Jesucristo evangélicamente hablando.
No estar con las estructuras del poder temporal, de la burocracia. Entonces por
ahí va el futuro de lo que debe ser la Iglesia: seguidora de Jesucristo y no
uno de los poderes fácticos de este mundo”.
“En la Biblia el
concepto Kadosh es Justicia, igual a Santidad. Toda la Biblia (…) se
resume en Amor y Justicia. Amor, ágape, Justicia, kadosh. Y esto
en tres niveles: Amor y Justicia conmigo, Amor y Justicia con los demás y, Amor
y Justicia con todo lo demás, el medio ambiente. Punto”.
¿Qué impresión me
dejó el libro? La interesante historia de un hombre forjado en el trabajo, y,
por ende, en la responsabilidad y el esfuerzo, valores que inciden sólidamente
en su vida académica y en el ejercicio de su ministerio sacerdotal. Y lo hace
valioso porque quienes lo conocemos desde hace años provoca que estimemos más
su amistad y las virtudes que nos ha inspirado.
Nacho, entre la fe y la razón, más que un reconocimiento, es un justo y merecido homenaje en vida a la trayectoria académica, altruista y ministerial de un sacerdote poblano con espíritu jesuita que no solo marcó la vida de aquellos jóvenes entusiastas de la generación 79, también de muchas otras.
Que el Altísimo le conceda al Padre Nacho seguir tocando corazones y a las personas que hicieron posible este compendio, abundantes bendiciones.
Los que quieran el libro, comuniquense con Martha Torija al 22 25 08 10 35.
Postre:
La revista
Rostros, en su edición del 5 de julio de 2020, dedica su portada al Padre Nacho
con una foto-entrevista en interiores. Lo recomiendo.
* El programa de radio se emite en el Sistema Estatal de Telecomunicaciones del Gobierno de Puebla en el 105.9 F.M. Se puede escuchar por internet en la aplicación tunein.com y en Facebook Suave Patria los días miércoles a las 6 de la tarde.
domingo, 14 de junio de 2020
Misas dominicales por internet en México: algunas propuestas para ver y escuchar
Y son muchas las aristas por revisar en las celebraciones eucarísticas que se difunden en internet en nuestro país, mi intención no es hacer un análisis de contenido, mi propósito es sugerir algunas misas que en lo personal han tocado mi corazón y que podrían ayudarle a encontrarse con el Dios de la vida, el Dios de la misericordia, el Dios con corazón de padre y entrañas de madre...
Seguramente estará cómodo con el sacerdote de su parroquia, sin embargo, considero saludable escuchar y participar de otras voces reflexivas, aquí las dejo y ustedes darán su veredicto:
Padre Fernando Fernández Font S.J.
Rector del Instituto Cultural Tampico
Sábado 7:30 p.m. en vivo por Facebook y su repetición domingo a las 10:00 a.m. en YouTube
Fray Raúl Vera López O.P.
Obispo de la Diócesis de Saltillo
Domingo 1:00 p.m., en vivo por Facebook y en el canal de YouTube
Pbro. Francisco Javier Rodríguez Trejo
Párroco de Santa María, Diócesis de Saltillo
Domingo, en vivo por Facebook
Padre José de Jesús Aguilar Valdes
Párroco de San Cosme y San Damián, Arquidiócesis de México
Domingo 9:00 a.m., en vivo por Facebook y en su canal de YouTube
Padre Diego Monroy Ponce
Canónigo Chantre, Arquidiócesis de México
Domingo 1:00 p.m., en vivo por Facebook
Padre José Luis Bautista Gonzalez
Rector del santuario de San Judas Tadeo, Arquidiócesis de Puebla
Domingo 12:00 hrs., en vivo por Facebook y por Parmenas Radio
Padre Felipe Carrera Merino S.J.
Asesor espiritual del Instituto Oriente Puebla
Domingo 12:00 hrs., en vivo por Facebook
Padre Miguel Anibal Perozzi
Párroco de San Pedro Cholula, Ocoyoacac. Arquidiócesis de Toluca
Domingo 9:00 a.m., en vivo por Facebook
Por favor recomiende o comparte la misa de su comunidad para que lo podamos incluir en este listado. Gracias



















