viernes, 19 de octubre de 2018

Así le cantan y alaban a Dios…



Marcos Witt, Hermana Glenda, Jesús Adrián Romero, Luis Enrique Ascoy, Jesed, Torre Fuerte, Amparo Montaño y Martín Valverde, son algunos de los exponentes que componen excelentes cantos de alabanza y agradecimiento al Altísimo respaldados con una buena producción. Sin embargo, no son los únicos que manifiestan sus sentimientos a Dios, también cantantes y compositores de la radio comercial han manifestado al Todopoderoso sus consideraciones. En una revisión discográfica, encontré interesantes interpretaciones, algunas de ellas de dominio público y otras poco conocidas:

1. Del L.P. de José José, “El triste”, el tema Dios es amor. 1970
Dios nada se olvidó / todo lo hizo / nos dio mundo / razón y el paraíso / materia que su soplo humanizara / para que hoy mucha gente lo negara.
Por ti yo creo en él / tu amor me lo enseñó / y gritaré hasta el fin / Dios es amor / Dios es amor.

2. Del L.P. de Raphael, “Aleluya”, el tema Aleluya del silencio. 1970
Todo corre de prisa sin ver / nada despide color / nuestras manos solo piden amor/ nuestras voces gritarán / unidas siempre cantarán.
Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya / Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya / Para los que sufren al otro lado del mar / los niños que lloran / sin saber porque llorar.
Para los que pasan hambre / para los que tienen sed / llamas que no queman rezareis.

3. Del L.P. de Roberto Carlos, “La Montaña”, el tema La Montaña. 1973
Voy a pedir, que las estrellas no paren de brillar / que los niños no dejen de sonreír / que los hombres jamás se olviden de agradecer / Por eso digo, Te agradezco Señor, un día más / Te agradezco Señor, que puedo ver / Que sería de mi sin la fe que yo tengo en ti.

4. Del L.P. de Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito y sus canciones”, el tema Hermano Francisco. 1976
Por valles y montes, verán a un hombre pobre / pidiendo una pieza de pan o lo que sobre / Más todo lo que ha de tener entre sus manos / será para dar de comer a sus hermanos.
Hermano Francisco te llama el gorrión… / El lobo, el cordero, el ciervo y el león.

5. Del L.P. de Juan Gabriel “A mi guitarra”, el tema Jesucristo ¿dónde estás? 1976
Jesucristo, Jesucristo, Jesucristo / ¿dónde estás tú? ¿dónde estás tú? / ¿Dónde estás? / En un lugar del cielo, debes estar muy triste / Jesucristo, Jesucristo, Jesucristo / Jesucristo mira / Mira la tierra, cómo está.

6. Del L.P. de Emmanuel “Íntimamente”, el tema Enséñame. 1980
Enséñame, enséñame / a consolar como consuelas tú / a confiar como confías tú /a repartir sonrisas como tú /sin esperar nada a cambio, nada más, nada más.
Tengo mucho que aprender de ti amor / Tengo mucho que aprender de ti amor / Tu dulzura y fortaleza, tu / manera de entregarte tú / tesón por conquistarme cada día.

7. Del L.P. de Ray Conniff, “Siempre Latino, el tema Di papá. 1981
Di papá yo podré ver a Dios / Dímelo, dímelo / di papa. (bis)
Pues sí corazón, sí lo verás / cuando adores a mamá / y obedezcas a papá.
Pues sí corazón sí lo verás / cuando aprendas a rezar / y lo llames con ansiedad.

8. Del L.P. de José Luis Perales, “Entre el agua y el fuego”, el tema Dime. 1982
Dime, ¿por qué la gente no sonríe? / ¿por qué las armas en las manos? / ¿por qué los hombres malheridos? / Dime, ¿por qué los niños maltratados? / ¿por qué los viejos olvidados? / ¿por qué los sueños prohibidos? / Dime, dime.
Dímelo Dios quiero saber, / dime ¿por qué te niegas a escuchar? / aún queda alguien que tal vez rezará.

9. Del L.P. de Mercedes Sosa “Live in Argentinien”, el tema Solo le pido a Dios. 1982. También interpretan esta canción: Ana Belén (1983), Pandora (1987), en dueto Yuri y Mijares (2006)
Solo le pido a Dios / que la guerra no me sea indiferente / es un monstruo grande y pisa fuerte / toda la pobre inocencia de la gente...

10. Del L.P. de Mario Pintor, “Mi éxito”, el tema Mi éxito. 1983
Cada vez que pienso en Dios  / tengo éxito / Y si un “gracias” escuché / del hermano que ayudé / para mí no cabe duda / El que canta se los jura / es la forma de lograr / mi éxito.

11. Del Compacto de Ricardo Arjona “Jesús verbo no sustantivo”, el tema Jesús verbo no sustantivo. 1988
Jesús es más que un templo de lujo con tendencia barroca / él sabe que total a la larga esto no es más que roca / La iglesia se lleva en el alma y en los actos no se te olvide / Jesús hermanos míos es verbo no sustantivo.

12. Del Compacto de Thalía “En éxtasis”, el tema Gracias a Dios. 1996
Tú eres el amor que yo esperaba / lo que tanto había soñado / hasta que llegaste tú.
Le di gracias a la vida / le di gracias al amor / por estar contigo, contigo.

13. Del Compacto de Andrea Bocceli “Romanza”, el tema Por ti volaré. 1996
Por ti volaré / espera, que llegaré / mi fin de trayecto eres tú / para vivirlo los dos.
Por ti volaré / por cielos y mares / hasta tu amor / abriendo los ojos por fin / contigo yo viviré.

14. Del Compacto de Juan Luis Guerra “Para ti”, el tema Las avispas. 2004
Tengo un Dios admirado en los cielos / que me libra de mal y temores / Es mi roca y mi gran fortaleza / y me colma con sus bendiciones.
Mi Señor siempre me haré justicia / oh, oh / y me defiende de los opresores / oh, oh / no me deja ni me desampara / pues mi Dios es Señor de señores.

15. Del sencillo de Marcos Witt y los cantantes José Luis Rodríguez, Ricardo Montaner, Julissa, María del Sol y Yuri el tema Hay una respuesta. 2004
Hay una respuesta para toda duda / Hay una esperanza para su dolor / Mira hoy al cielo,
encontrarás la vida.Hay una respuesta / para el mundo hoy / Es el día de anunciar / que en vida puedes disfrutar.
Si abrazas la verdad / cambiará, cambiará tu realidad.

16. Del compacto de Joan Sebastian “Inventario” el tema Gracias a Dios. 2005
Gracias Señor, por la alegría / de otra vez poder ver y sentir el amor.
Gracias por todas las cosas / espinas y rosas, todo es tu creación,
Gracias por quererme tanto / Por la voz y el canto, y por la distinción / de poderte elevar mi canción, Gracias, Gracias...

17. Del Compacto de Ricardo Montaner “Viajero frecuente”, el tema La gloria de Dios. 2012
De la gloria de Dios tendré / el descanso para mis pies.
Con su manto mi frío / desaparecerá y descansaré / De la gloria de Dios vendrá / bendición y abundante pan / para ti y para mí / y a quien quiera venir / a la Gloria de Dios.

18. Del Compacto de Los inquietos del Norte “La Gritera”, el tema Mi amigo el de arriba. 2012
Agradecido con el de arriba / pero el de más arriba / con el todo poderoso / se ha hecho mi socio mi buen amigo.
Me sacó de la pobreza / esa maldita es mi enemiga.

Y también hay canciones en inglés, de grupos roqueros primordialmente:

19. Del Compacto de Mr. Míster “Wellcome to the real world”, el tema Kyrie. 1985
Señor ten piedad, por el camino que debe recorrer.
Señor ten piedad, a través de la oscuridad de la noche.
Señor ten piedad, ¿Dónde voy a seguirte?
Señor ten piedad, en una carretera a la luz
Kyrie eleison, down the road that I must travel /Kyrie eleison, through the darkness of the night / Kyrie eleison, where I'm going will you follow / Kyrie eleison, on a highway in the light.

20. Del Compacto de U2 “War”, el tema 40. 1985
Pacientemente esperé al Señor.
Se inclinó y escuchó mi clamor.
Y me sacó fuera del pozo
Fuera del lodo cenagoso.
(I waited patiently on the Lord / He inclined and heard my cry / He lifted me up out of the pits / And out of the miry clay.)

21. Del Compacto de Cold Play “Viva la Vida or Death and All His Friends”, el tema Viva la vida. 2008
Escucho que las campanas de Jerusalén están sonando,
los coros de la caballería romana están cantando,
son mi espejo, mi espada y mi escudo,
mis misioneros en un campo extranjero.
Por alguna razón que no puedo explicar
una vez que vas, nunca,
nunca hubo una palabra honesta.
Así era cuando yo gobernaba el mundo.
I hear Jerusalen bells are ringing / Roman Cavalry choirs are singing / Be my mirror, my sword and shield / My missionaries in a foreign field / For some reason I can't explain / Once you go there was never, never a honest Word / And that was when I ruled the world.

Estas fueron las canciones que encontré, seguramente hay muchos otros temas. Sería valioso integrarlos en el repertorio de la celebración eucarística, tal vez ayude al feligrés a encontrarse con Dios y no limitarnos a los cantos oficiales. ¿Usted comparte la opinión o difiere?

sábado, 6 de octubre de 2018

Y en Puebla, una década después, los demonios siguen sueltos

… los recientes sucesos demuestran que el crimen organizado ya vive entre nosotros. Incluso el mandatario de los poblanos (Mario Marín) lo reconoció públicamente y ante esta dolorosa realidad pide que no cerremos los ojos…


En la edición 528 del extinto semanario Koinonía (11 de mayo de 2008), publiqué un artículo donde expongo que en Puebla capital los demonios ya andaban sueltos, a propósito de algunos actos “aislados” del crimen organizado. Presento el texto que indica que las acciones de los malosos fueron el indicio de la pandemia que actualmente padece nuestra entidad:

“Los habitantes de Aguascalientes, hasta hace dos años, la entidad más segura de nuestro país, uno de los estados territorialmente más pequeños de la república mexicana, fueron sorprendidos por la incursión del crimen organizado y el narcotráfico. Y es que como lo señaló el periodista Jorge Fernández Menéndez el año pasado (2007) en su visita a la angelópolis, ‘ningún estado del país está vacunado’. Y advirtió ante empresarios, funcionarios de gobierno y académicos que Puebla no está exenta del tráfico de estupefacientes.

“El antecedente de mayor peso referente a la presencia del narco en la ciudad capital se remonta al año 2002 cuando Benjamín Arellano Félix, cabeza del cártel de Tijuana, fue detenido en un sigiloso operativo. Cabe agregar que, de acuerdo con informes de la Procuraduría General de la República (PGR), Joaquín Guzmán Loera estuvo en tierras poblanas a finales de 2001. En aquel entonces los funcionarios federales y estatales indicaron que este tipo de delincuentes seleccionaron Puebla por ser una urbe tranquila como refugio para los capos y sus familias.

“Llama la atención que hace poco menos de un año, los anuncios del gobierno del Estado sobre la seguridad y la confiabilidad de vivir en una entidad libre de violencia y sin quebrantamientos del orden público, fueron retirados del aire. Y es que los recientes sucesos demuestran que el crimen organizado ya vive entre nosotros. Incluso el mandatario de los poblanos (Mario Marín) lo reconoció públicamente y ante esta dolorosa realidad pide que no cerremos los ojos. Sin embargo, los ciudadanos no nos podemos conformar con las promesas de las autoridades para hacer frente a este flagelo (¡cómo sentirnos seguros si la policía carece de equipo y armamento para combatirlo!). Lo menos que vamos a exigir son acciones concretas y contundentes para que el narcotráfico no se convierta en un problema de seguridad pública e inestabilidad social.”

Una década después los huachicoleros, los asalta trenes, los asalta camiones de carga, los asaltantes del transporte público urbano, los extorsionadores del transporte público que se apostan en algunas calles del centro histórico y los bandoleros de la vía pública operan sin que los agentes de la ley y el orden muestren verdadero músculo. ¡Qué triste haber llegado a esta situación! Los demonios andan sueltos y los vengadores anónimos también.

domingo, 26 de agosto de 2018

La problemática ecológica

Se requiere un cambio en la actitud fundamental del hombre frente a la naturaleza. Es indispensable plantearse normas, valores, ideales y fines obligatorios y obligantes que permitan un cambio radical en la actitud de los seres humanos.


Denunciamos día con día los problemas ecológicos que vamos generando, pero no nos detenemos a pensar lo que ocurre, o bien descargamos la responsabilidad en los demás. Estamos abiertamente en una actitud hostil y egoísta: procuramos solo nuestro beneficio, nos preocupa que se destruya la naturaleza, porque perderemos recursos, y no sabemos cómo sustituirlos. Pareciera que nuestra conciencia ecológica se limita a la preocupación por preservar el ecosistema, para que podamos mantenernos en él, pero nada más. Los problemas ecológicos, entre otros, son solamente cifras que hay que abatir.

Nuestra civilización está en peligro. La explosión demográfica y el efecto ecológico, los hoyos de la capa de ozono, el abatimiento de la biosfera y de los recursos minerales del planeta, la amenaza mortal del SIDA, el riesgo que significa tener el armamento nuclear suficiente para destruir varias veces nuestro planeta, el hambre y la creciente amenaza de las guerras regionales, representan una amenaza general a la humanidad.

A pesar del paulatino crecimiento de nuestra capacidad destructiva, y de los graves efectos que está teniendo para nuestro ecosistema, todavía hay industrias que no consideran de primera importancia invertir recursos para revertir sus procesos destructivos y contaminantes. Quienes sí lo hacen cometen un error de principio, pues consideran que, a través de los nuevos progresos de la ciencia, el desarrollo de nuevas tecnologías, la reordenación de la producción industrial y la promulgación de un orden jurídico-formal que proteja las nuevas estrategias para la conservación de nuestro hábitat, es suficiente. Es indiscutible que el panorama ideal que se describe permitirá grandes avances en esta materia, pero no resolverá el problema.

El reordenamiento de nuestras formas de vida y la transformación en la manera de relacionarnos con la naturaleza no podrá ser resultado exclusivamente de una estrategia racionalmente calculado.

Se requiere un cambio en la actitud fundamental del hombre frente a la naturaleza. Es indispensable plantearse normas, valores, ideales y fines obligatorios y obligantes que permitan un cambio radical en la actitud de los seres humanos.

Es indispensable establecer un talento ético global que influya entre otras dimensiones, en la recuperación de nuestro hábitat. Hay una saturación del “yo” en la cultura occidental, al grado de que hemos perdido la capacidad de mirar hacia los demás, de encontrarnos con un mundo que tiene un sentido y significado que hasta ahora no hemos respetado. Cualquier alternativa de solución no puede hacer de lado un planteamiento ético, pero se requiere reubicar el papel de la persona en el mundo, y motivar al sujeto para que aprenda nuevamente a mirar en los otros alternantes y no necesariamente sujetos desconocidos.

Así como a raíz de las grandes transformaciones del siglo XIX se incrementa la destrucción y contaminación de nuestro ecosistema -y de que este progreso se funda en una racionalidad estratégica positiva- así, fundados en una actitud y disposición diferente será posible su recuperación. Por esto el planteamiento ético es fundamental al tratar los problemas ecológicos.

Cuando el ser humano enfrenta problemas complejos que involucran a su propia existencia, debe recurrir a lo más valioso que tiene dentro de sí: la fuerza espiritual que lo caracteriza como tal. Y desde esta perspectiva, el problema ecológico ya no puede ser visto de la misma manera.

No debemos afrontar el problema con los mismos medios que antes utilizamos para suscitarle. Si seguimos buscando recetas científicas o tecnológicas, orientadas en nuevas formas de control, estaremos errando el camino. Esto es, si tratamos las consecuencias fatales de la tecnología como si fuera solo un defecto técnico que pudiera ser remediado por la misma tecnología, la solución es solamente parcial, pues opondremos alternativas meramente objetivas frente a una crisis que deriva del objetivismo y que anula toda pretensión de subjetividad, que necesariamente deberá ser tomada en cuenta.

Lo que se necesita es algo nuevo y diferente a la técnica: una actitud radicalmente nueva del hombre hacia sí mismo y hacia el mundo, una nueva forma de mirarlo. De entrada, tendremos que dejar de pensar que la naturaleza es un complejo enigma que nosotros debemos resolver, una máquina con instrucciones de manejo que puede ser controlada por la información capturada en una computadora.

Una nueva actitud ética tendrá que partir de la interioridad misma del sujeto, de su propia naturaleza, de la especificidad que lo distingue de los demás. El vacío que hay en el mundo, y que ha provocado los múltiples problemas que se han señalado, sólo podrá resolverse con una nueva propuesta de relación entre el hombre y la naturaleza, con normas y valores que respondan a las nuevas exigencias. Debemos enfrentar la sabiduría a la ciencia, la energía espiritual a la tecnología, el equilibrio ecológico a la industria, y una nueva ética a la frialdad de las leyes que en lugar del dominio sobre la naturaleza se abra a una nueva alianza del hombre con la naturaleza.

Debemos buscar qué objetivos, normas y valores hay que postular para lograr un consenso fundamental que permita la reorientación de la vida del hombre. La situación actual exige “...un consenso fundamental sobre convicciones humanas integradoras.”

Las razones pueden ser comprendidas y aceptadas, pero se requiere de la convicción de que es posible un nuevo espacio de vida para la persona, de la disposición interna del sujeto para actuar, de la creencia de que es factible un nuevo cambio. El hombre manifiesta la tendencia a fundamentar su ser y su hacer en un nuevo marco valorativo y normativo. Pero no es sólo una responsabilidad para consigo mismo, es sobre todo una responsabilidad ante el mundo, a la que Hans Küng denomina “Ética de la responsabilidad planetario”.

Estamos en una etapa crucial. Las características básicas de esta nueva ética son:

a) Una ética de responsabilidad por lo que hemos hecho y por lo que debemos hacer.
b) Responsabilidad por el ámbito común, el medio ambiente y el mundo futuro.

¿Bajo qué condiciones fundamentales podemos sobrevivir con una vida humana en una tierra habitable, programando humanamente nuestra vida individual y social? ¿Qué presupuestos son necesarios para salvar la civilización humana en el tercer milenio? ¿A qué principio básico habrán de atenerse los responsables de la política, de la economía, de la Ciencia y la religión? ¿Qué se requiere para que el hombre concreto alcance una existencia plenamente realizada?

Lo cierto es que para un mundo mejor requerimos dos características básicas: identidad y solidaridad, para mirarnos a nosotros mismos, a los demás, a la naturaleza y al mundo, como alternantes en un diálogo profundo que nos permita reconstruirnos, mirarnos nuevamente.

Este nuevo talante ético global (por el cual se rijan los políticos, los industriales, los economistas, los financieros, los intelectuales, etc.) tendrá que ser obligante (como cualidad) y obligatorio (como realidad), de lo contrario no hay orden mundial.

En Küng la ética puede sustentarse en principios religiosos o en la fuerza de las convicciones de los sujetos, pero de cualquier manera se requiere de un consenso entre las partes (no de imposiciones), de actos comunicativos (y no de acciones de dominio), de la disposición del sujeto a integrar un nuevo mundo de vida. Aquí pueden ser insuficientes todas las racionalidades, la razón puede ser fácilmente sinrazón. La supervivencia de la comunidad humana no es posible sin esta nueva ética. “...imposible la paz interna sin una voluntad común de resolver sin violencia los conflictos sociales; imposible un ordenamiento económico y jurídico sin la voluntad de atenerse a un orden y unas leyes concretas; imposible unas instituciones sin un consenso, al menos implícito, del conjunto de ciudadanos y ciudadanas”.

Por esto, sólo en un proceso democrático de reflexibidad y autolimitación será posible esta nueva ética. Pero la cuestión no es sencilla, quedan puntos fundamentales pendientes: ¿Cómo fundar una ética general? ¿Cómo hacer que sea incondicional, en un mundo que rechaza cualquier principio de autoridad? ¿Cómo hacer que esta ética sea realmente practicable? Se han señalado el consenso, la racionalidad comunicativa, la convivencia, la disposición del sujeto, las convicciones de la persona. La respuesta no está en lograr una postura única, irreductible, aunque dé lugar a que confluyan las demás propuestas. La alternativa está en poder generar un acuerdo entre las diferentes posturas (todas son válidas si son auténticas y pretenden el mismo fin), en establecer comunidades dialogantes, que permitan ver hacia el otro sin pretensión de dominio o imposición. El diálogo es la característica fundamental de la inteligencia humana.

La propuesta de Küng no se puede entender sin un último señalamiento: “un análisis de los tiempos que excluye la dimensión religiosa es insuficiente”, y añade que es imposible la paz entre las naciones sin un diálogo entre las religiones. Quizá más que por el supuesto que subyazca a este diálogo ecuménico, y que no es otro que el diálogo profundo, está la convicción de que se requiere reconstruir el mundo de la vida de los sujetos. Para Küng esto es fundamental pues sólo lo incondicionado puede obligar incondicionalmente.

Ahora, en palabras de Havel, “tenemos que esforzarnos con mayor ahínco, más por entender que por explicar. El camino futuro no está en la construcción de soluciones sistemáticas universales, que se apliquen desde fuera a las cosas, sino en el intento de llegar al fondo de lo real, a través de la experiencia personal”. Por la subjetividad, la introspección, la mirada profunda hacia el mundo, la naturaleza y el hombre se podrá crear una atmósfera de solidaridad, de tolerancia, de unidad y diversidad, basada en el respeto mutuo, el pluralismo y el paralelismo genuinos. El espíritu humano deberá ser rehabilitado. Continúa Havel: “Tengo el convencimiento profundo de que hemos de liberar, de la esfera de la fantasía privada, la fuerza de la propia naturaleza (única e irrepetible experiencia del mundo), el sentido elemental de justicia, o la habilidad de ver las cosas como las ven los demás. Habrá que reencontrar el sentido de responsabilidad trascendental, de la sabiduría arquetípica, del buen gusto y el buen ánimo, de la compasión y la fe en la importancia de aquellas medidas particulares que no aspiran a ser una clave universal de salvación. Hay que rehabilitar estas fuerzas. Hay que volver a dar las cosas, una vez más, la oportunidad de presentarse tal y como son, y de no prohibirles su individualidad”. Hemos de mirar el pluralismo del mundo, y de no atarlo a la búsqueda de denominadores comunes, o reducirlo todo a una ecuación universal.

Para entender la problemática ecológica que nos envuelve debemos tener confianza en nuestra propia subjetividad y en la subjetividad del mundo. Para ello hay que abandonar el culto a la objetividad y a los promedios estadísticos, y analizarla e interpretarla desde este nuevo talante ético global.

Hasta ahora hemos desconocido que el mundo tiene también una espiritualidad, que es algo más que un mero cuerpo de información que puede ser comprendido externamente, y objetivado y ensamblado mecánicamente. Por decirlo de alguna manera, el espíritu humano está hecho del mismo material que el espíritu del mundo, y también se puede experimentar este material, debemos comprender su voluntad, su dolor y su esperanza.

domingo, 22 de julio de 2018

Noviazgo: entrega y plenitud

La relación se construye a partir de una comunicación completa y clara, ésta es tal vez el elemento central de un noviazgo fructífero: que se logre una verdadera comunicación que permita tomar decisiones informadas y eficaces en cada una de las etapas por las que se va pasando.


Por Encuentro de Novios de Puebla

Pedro y Marcela llevan dos años de novios, él trabaja en el banco y ella es educadora en un kínder de su ciudad, el sábado, cuando se ven para tomar un café Pedro le dice a Marcela: “Te quieres casar conmigo” Marcela se queda impactada, no puede responder, no sabe qué hacer, empieza a llorar y le pide a Pedro la lleve a su casa.


Realidad
Las parejas enfrentan el miedo cuando tienen que tomar una decisión definitiva y para toda la vida, lo que ha sucedido antes es determinante para esta decisión.

Marcela llega a su casa y no entiende qué le pasa, hace tres años se sentía sola, aunque le gustaban los niños y su trabajo, a veces se le hacía pesado levantarse para ir al kínder; salía con sus amigas al cine, se divertían en las discos, pero en el fondo faltaba algo. Conoció a Pedro en una fiesta de la Directora, desde ese día, sin que hubiera pasado nada, su vida cambió, se empezó a cuidar más, se pintaba, hacía ejercicio y buscaba la ocasión de encontrarse con Pedro.


Realidad
El hombre no está hecho para estar solo, somos sociales por naturaleza y la relación hombre-mujer está inscrita en el corazón. Por más que se desarrolle uno de manera individual, esto no satisface lo que no se entrega muchas veces se descompone.

Pedro por su parte, empezó a estar distraído en el banco, de repente estaba pensando en Marcela y no sabía ni por qué. Quería verla todo el día, estar con ella, ir a todos lados con ella. El día de la quincena ya no aguantó más, le llamó por teléfono y la invitó a tomar un café. Al llegar a la mesa, a Pedro le sudaban las manos, estaba muy arreglado y, antes de poder pedirle nada al mesero, le dijo a Marcela: “Me gustas y quiero que seas mi novia”.


Realidad
La decisión de exclusividad es algo natural en el desarrollo de una relación, se quiere a una persona en lo individual, se busca la profundización con ella, es un paso clave que requiere madurez y compromiso. Si no se da, no se puede conocer a fondo a la persona.

Marcela no lo podía creer, estaba feliz, le dijo que sí a Pedro y le dio un beso. Ese día empezó su noviazgo. A partir de ese momento la vida de los dos cambió, sus papás no lo podían creer, Marcela se veía radiante, amanecía cantando, en el kínder los papás y la directora estaban sorprendidos, los niños y niñas la querían más que nunca. Pedro, por su parte, empezó a trabajar mejor que nunca, con energía especial y una disposición que sus compañeros no conocían.


Realidad
La entrega, el pensar en otro, en una palabra, el amor transforma a las personas, le da sentido a la vida, produce alegría y júbilo. Las relaciones egoístas y mezquinas producen resultados inmediatos, pero no alegría y plenitud.

Conforme su noviazgo avanzó cada día tenían mayor intimidad, pasaban muchas horas juntos; en un viaje de fin de semana a las montañas, se encontraron de repente juntos y solos frente a la chimenea, la cercanía les producía una emoción indescriptible, se sentían atraídos el uno hacía el otro de una manera que no habían experimentado; Marcela susurró al oído de Pedro: “Te amo”. En ese momento Pedro reaccionó y le dijo: “Yo también te amo y creo que lo mejor es que salgamos a caminar”.


Realidad
Las manifestaciones de amor, gradualmente se van profundizando y son cada vez más íntimas, pero también deben ser proporcionales al compromiso contraído, la afectividad creciente debe ser resultado de la intimidad personal, no del deseo o de la sensualidad. Una relación sin respeto, tarde o temprano se destruye.

Después de un viaje que tuvo que hacer a una de las sucursales del banco, Pedro llegó y notó a Marcela un tanto distinta, más bien callada y con cierta tristeza. Después de un par de días de observar y confirmar que sus percepciones eran correctas, Pedro le pregunto: “¿Te pasa algo? Te noto distante y triste”. La primera reacción de Marcela fue decir: “No, no me sucede nada”; pero Pedro insistió pues no estaba satisfecho con la situación.

Después de mucho insistir Marcela finalmente le dijo: “Te fuiste dos semanas, sabes cuánto me gusta estar contigo, escucharte y no tuviste la delicadeza de hablarme más que el fin de semana. Estoy llegando a la conclusión que no te importo, que no significo para ti lo mismo que tú para mí y de esta manera me parece que es mejor pensar si nos conviene seguir juntos”. Pedro no lo podía creer, estaba trabajando más duro que nunca para poder casarse con Marcela, le había comprado unos chocolates a su regreso y había pensado todo el tiempo en ella; y ahora resulta que no le interesaba, no la entendía y se incomodó con la situación.


Realidad
La relación se construye a partir de una comunicación completa y clara, éste es tal vez el elemento central de un noviazgo fructífero, que se logre una comunicación verdadera que permita tomar decisiones informadas y eficaces en cada una de las etapas por las que se va pasando: enamoramiento, conocimiento inicial, profundización, desencanto, compromiso.

Después de superar varias circunstancias de empleo, dinero, salud y familia fue que Pedro se acercó a Marcela para ofrecerle matrimonio, Marcela estaba feliz, pero al mismo tiempo tenía dudas sobre sus posibilidades reales de vivir para siempre con Pedro, sabía que eran muy diferentes en algunas áreas como el dedicar el tiempo libre, cómo veían el trabajo y el dinero; pero al mismo tiempo lo quería, sabía que a su lado era feliz y entonces no sabía qué hacer.


Realidad
El compromiso es la etapa culminante de cualquier relación, bien sea para deshacerla o mantenerla, pero se debe dar ese compromiso. Se requiere madurez y decisión para dar el paso, la sensibilidad no puede ser el factor de decisión para entregar la vida por siempre a otra persona.

Al llegar a su casa, se detuvo frente del crucifijo que tenía en la cabecera de su cama y oró, pidió por la decisión que estaba a punto de tomar, pidió lucidez para analizar la situación y voluntad para cumplir su decisión.


Realidad
El amor de pareja es reflejo del amor de Dios y sólo Él lo entiende plenamente, sólo con Él se puede caminar por el sendero correcto y sólo Él puede ayudar a mantener una relación para toda la vida.

sábado, 14 de julio de 2018

La actitud ante el sufrimiento, Segunda Parte

...no niego mi situación, más bien la asumo tal cual es y lloro cuando me siento triste, pero también duermo cuando me siento cansada, río cuando me siento alegre, como cuando tengo hambre y estoy con mis hijos, cuando estoy con mis hijos...


Por Enrique López Albores *

Cuando a Juan, de 22 años de edad y estudiante de medicina, le diagnosticaron cáncer, la noticia lo dejó frío y no supo qué decir.

De regreso a casa, su madre, que lo había acompañado a la consulta, le sirvió lo que acostumbraba cenar, y su padre, que recién llegaba del trabajo, se sentaron con él a compartir los alimentos. Nadie se atrevía a decir palabra, realmente estaban espantados, tristes y con un rayo de luz de esperanza que les decía que tal vez el médico se había equivocado, o que consultando a otro médico las cosas serían diferentes... Nada fue disconforme, las cosas estaban igual con la segunda y la tercera opinión de los médicos.

Juan había sido hasta ese momento un joven dinámico, lleno de vida, le gustaba jugar baloncesto y se dedicaba al estudio lo más que podía, situación que le permitió avanzar rápidamente en su carrera universitaria. Estaba cursando los últimos semestres y la perspectiva de trabajo era buena para él.

Juan sabía perfectamente lo que le estaba pasando, sabía con toda certeza lo que le pasaría con los tratamientos, sabía de la caída del cabello, el debilitamiento físico y una serie de cambios en sus hábitos, alimentación, estados ánimo y en aquello que le pasaría a su cuerpo. Lo sabía... y no.

Un día de tantos, entre el tratamiento y la escuela, entre la tristeza y la furia, entre el desánimo y la esperanza, un día de esos, Juan se encontró con una mujer, madre de cuatro hijos, viuda, con cáncer y sometida a las quimioterapias y demás tratamientos. Ese día fue trascendental para Juan. La mujer lucía delgada, sin cabello y con una enorme sonrisa que le iluminaba el rostro, una sonrisa que contagiaba hasta el más fantasmagórico de los rostros.

Se sentaron juntos esperando su turno para recibir la "quimio", como ellos le llamaban, mientras tanto empezaron a platicar. Ella le compartió que a veces, cuando salía de las sesiones se sentía desfallecida, pero lo que le daba ánimos y fuerza para seguir adelante era el recuerdo de sus cuatro hijos esperándola para comer o para cenar cuando había algo qué cenar. Le platicó cómo la más pequeña de sus hijas, estaba aprendiendo a leer y el gusto que sentía la niña y ella misma cuando lograba formar una sílaba o una palabra. La niña no sabía que su mamá tenía cáncer, tampoco sabía que, tal vez, pronto la perdería, lo único que sabía era que su mamá le ayudaba con su tarea un poco y la acompañaba cada que tenía miedo en la oscuridad de la noche.

Juan escuchaba entre conmovido y alegre, pero siempre atento siguiendo la narración de aquella madre que se debatía entre la vida y la muerte, hasta que se atrevió a preguntarle: ¿Le tiene usted miedo a la muerte? Y ella le contestó:

"Hace tiempo dejé de tenerle miedo, al principio era algo que me atormentaba, era algo que no me dejaba dormir, me daba miedo pensar que pronto dejaría de ver a mis hijos, me daba miedo pensar que mis hijos no podrían hacer nada para sobrevivir, me daba miedo pensar que me enterrarían y quedaría sola en el cementerio, me daba miedo muchas cosas, y, gracias al miedo había empezado a dar cabida cada vez más a esta enfermedad que me está disminuyendo día a día, me di cuenta que era yo quien le daba entrada al desánimo, y también me di cuenta de que la vida se me estaba escapando entre los malestares, la angustia y el miedo. Sobre todo, me di cuenta que, quizá los últimos días de mi vida, los estaba echando al bote de la basura porque no los pasaba con mis hijos. Desde ese día, decidí que, independientemente con todo y el dolor físico que llego a experimentar por el tratamiento, los momentos en que yo me sintiera bien, sean los que sean, dure lo que duren, los utilizaría pasando tiempo con ellos, disfrutando lo que sí tengo cuando los escucho sonreír, hablar o gritar.

También decidí ese día hacer un trato con la muerte y le dije: "Muerte, yo sé bien que estás cercana, sé muy bien que en el momento que te plazca me puedes llevar, pero sería lo mismo si no tuviera esta enfermedad que tengo, así que, desde hoy quiero decirte que no me detendré pensando en lo que tú me aguardas, no me detendré a pensar en lo que me espera cuando me tomes de la mano, no desperdiciaré el tiempo dejando que me entierres tu aguijón en mi corazón, desde hoy muerte, disfrutaré a mis hijos y de cada uno de los detalles de la Vida. ¡Sí, la vida! que me da cada día, cada minuto, en cada sonrisa, en cada amanecer, en cada persona que encuentro en la calle, en el hospital o donde sea que me encuentre. Muerte, serás bienvenida cuando vengas pero por lo pronto mi encuentro es con la VIDA".

Desde ese día, mi estimado joven, la muerte guardó su aguijón para mí y también para mis hijos los mayores quienes ya se dan cuenta de la situación.

Desde ese día, no niego mi situación, más bien la asumo tal cual es y lloro cuando me siento triste, pero también duermo cuando me siento cansada, río cuando me siento alegre, como cuando tengo hambre y ESTOY CON MIS HIJOS, cuando ESTOY CON MIS HIJOS.

Juan y otras personas que sin querer escucharon las reflexiones de aquella mujer y su canto a la vida, se quedaron impactados y en silencio pero pensando cada quien para sus adentros lo que quiso, pero a Juan ese día le cambió la perspectiva de su propia existencia.

Llegando a casa compartió la experiencia con sus padres, compartieron sus sentimientos, sus miedos, su dolor y también compartieron un pacto, un pacto de vida, desde ese día vivirían lo que tenían que vivir disfrutando cuando había algo por disfrutar y también llorando cuando había motivos para ello.

Juan decidió volver al baloncesto, cada que podía salía con sus amigos, fue recuperando la alegría de vivir cada día, fue transformando su experiencia de una experiencia de dolor sin sentido a una experiencia de crecimiento y fortalecimiento espiritual que le permitía distinguir entre aquello que podía hacer dentro sus limitaciones y aquello que ya no podía hacer por las mismas limitaciones y descubrió que... lo que podía hacer era mucho más de lo que hacía incluso cuando estaba sin el cáncer: encontrarle un sentido a su existencia gracias a la enorme sensibilidad que había desarrollado dentro las circunstancias que la vida le había deparado.

El final de la historia de Juan todavía no se puede escribir, el final de su historia no viene al caso en este momento, porque él menos que nadie todavía no piensa en ese final, no le interesa, está mucho más centrado en el "presente" que la vida le regala a cada momento, a cada paso, con cada persona.

Solamente queda una pregunta por hacernos: ¿Qué es más importante, lo que nos pasa o la actitud que tomamos frente a eso que nos pasa?

* El autor es catedrático en la Universidad Iberoamericana Puebla y en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). Consultor en empresas como BBVA Bancomer, ThyssenKrup, Federal Mogul, Holcim Apasco, Grupo Lamitec, entre otras, en donde ha integrado equipos de alto desempeño e impartido seminarios de formación a nivel gerencial y mandos medios.